¿Está el mundo preparado para las interfaces gestuales? Soirée WUD 2013, FLUPA (Paris).

La gran pregunta del evento organizado por FLUPA en el World Usability Day ¿Está el mundo preparado para las interfaces gestuales? era el título de la primera presentación de la velada, a cargo de Pedro Hernandez.

Tom Cruise en Minority Report (Perdón por caer, Pedro) o yo en el SK Museum de la Inovación en Seúl.

Tom Cruise en Minority Report (Perdón por caer, Pedro) o yo en el SK Museum de la Inovación en Seúl.

Todos imaginamos un futuro a lo Minority Report, pero Pedro nos sacudía a todos y nos ponía los pies en la tierra con fecha HOY: después de un estudio sobre las interacciones gestuales con dispositivos electrónicos, la conclusión es que probablemente los usuarios no estén preparados para interactuar con ellos.

Homer Simpson agitando sus brazos enérgicamente para cambiar de canal.

Homer Simpson agitando sus brazos enérgicamente para cambiar de canal.

¿Triste? No. El reto: buscar soluciones y técnicas para que la interacción gestual en 3D sea una realidad.

La segunda presentación, a cargo de Anastassova Margarita (Doctora en psicología y ergonomía cognitiva) se titulaba Problemas psycopatológicos, distorsiones perceptivas, tecnologías multisensoriales y personas sanas: dónde colocamos la ergonomía?*. Un interesante estudio sobre determinadas enfermedades como anorexia, autismo y algunas fobias en colaboración con el gobierno francés.

Siempre con un objetivo claro: la mejora de los pacientes, se diseñaron una serie de dispositivos interactivos que además permitían conocer mejor esas patologías: superficies termodinámicas interactivas, mandos con sistemas de vibración, etc.

Notas WUD por @iergo

Notas de Raphaël Yharrassarry, publicadas en su artículo: “Soirée WUD 2013, FLUPA à Paris, Traces.

El experimento que más llamó mi atención fue uno  orientado al aprendizaje de emociones en niños con autismo, basado en la transmisión de emociones a través de movimiento: Un mando de video-consola tipo Play Station, customizado con vibradores en los puntos de agarre más importantes.

¿Y cómo trasmitir estas emociones? La solución es casi tan sorprendente como los resultados positivos en los niños: ritmos musicales. Alegría, tristeza, estrés, enfado, tranquilidad y muchos más otros estados de ánimo, se conseguían sincronizando los diferentes puntos vibrantes con partituras musicales. ¿No es increíble? Y además es aplicables a todos los seres humanos.

Mi pasado en la Banda Musical se reencuentra con mi presente UX Designer

Mi pasado en la Banda Musical de Castalla se reencuentra con mi presente “UX Designer”.

*Perdón si hay errores en mi traducción libre :/